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Dentro de las provisiones que
contempla el apicultor para realizar en la próxima temporada, figuran sus
propósitos puntuales a realizar en sus colmenas.
Para realizar dichos análisis,
lo primero que tiene en cuenta, es el tiempo que dispondrá durante la
temporada y también contemplar, el mismo, su grado de capacidad. La
pregunta clave para el apicultor es: Tengo las abejas, que quiero hacer
con ellas?. Es sabido que de acuerdo al rubro que se desea explotar, es el
manejo de las colmenas a realizar.
No es igual el manejo de
colmenas para producir miel, que el manejo de colmenas para producir
abejas. Hay apicultores que habitualmente destinan una temporada para
producir miel y la temporada siguiente para producir abejas.
El término “ producir abejas” en si no significa que unicamente va a
tener más abejas y nada de miel. Miel siempre va a haber, ya que las
abejas acopian mucho más de lo que pueden consumir en vida. Pero el hecho
de manejar colmenas para tener mayor población, ya sea para recuperar
colmenas perdidas, nivelación de población en colmenas débiles, etc., lógicamente
hace que la producción de miel sufra una considerable merma.
También hay apicultores que en
la misma temporada, y de acuerdo a la cantidad de colmenas que poseen,
manejan una cantidad determinada de las mismas para la producción de miel
y el resto del colmenar lo utilizan para otro tipo de producción, como
ser, más abejas para recuperar colmenas perdidas o utilizar el material
excedente de la última temporada, núcleos, cría de reinas, elaboración
de jalea real, polen, paquetes de abejas, etc. El hecho de determinar el
rubro a explotar, hace que el apicultor también determine el material a
necesitar, para lo cual hace una evaluación a nivel económico sobre sus
necesidades.
Una vez realizado este tipo de
análisis, el apicultor, si es previsor, comienza a realizar la compra de
los materiales que va a necesitar para la próxima temporada, a fin de
evitar los apuros de último momento, que es cuando las abejas comienzan a
pedir espacio en forma casi ininterrumpida.
Cambio de reinas
Al mismo tiempo, es momento de
evaluar el tema “Reinas”; tanto para hacer cría, renovación o creación
de nuevas colmenas.
Por tal motivo es conveniente tener en cuenta lo siguiente: si se desea
hacer cría de reinas, lo ideal es utilizar para las transferencias,
larvas que hayan sido originadas por una reina que no sea del mismo
colmenar con el fin de cambiar la cepa.
Esto quiere decir que, dentro de las posibilidades, se tratará de
adquirir reinas importadas para evitar problemas de consanguinidad que,
como es sabido, puede ocurrir cuando se hace cría de reinas con larvas de
madres del mismo colmenar, provocando fecundaciones entre individuos de la
misma colmena.
Cabe destacar que
si, en principio, el valor de una reina importada es superior al valor de
una reina nacional, no deja de ser cierto que, en la medida que transcurra
el tiempo y la utilización que le de el apicultor a la postura de esa
reina, uno cae en la cuenta que la diferencia en el valor de compra está
justificada.
En algunos casos ocurre que, por falta de tiempo y lo alejado del
colmenar, el apicultor no puede realizar la cría de reinas, y teniendo
previsto hacer nuevas colonias, reemplazos de reinas y núcleos, el mismo
cuenta con dos alternativas para realizar esas tareas: la primera es hacer
los reemplazos, núcleos y divisiones “ciegos”, es decir sin reina y
con panales con cría abierta de todas las edades, para que las obreras
que se encuentren en estado de orfandad, pueden hacer celdas reales para
conseguir una nueva madre. Con este sistema puede ocurrir lo dicho en
“cría de reinas”; se pueden generar problemas de consanguinidad.
La otra alternativa es adquirir
reinas nacionales, hijas de las importadas, que por el hecho que ya se
encuentran fecundadas al momento de su compra, no existen riesgos de
consanguinidad. Al margen de esta situación, está la ventaja que la
colmena al recibir este tipo de reina, ya fecundada, se desarrollará más
rápido; en cambio haciendo divisiones o núcleos “ciegos”, las
colmenas tendrán un lógico atraso en su desarrollo, ya que no sólo se
debe esperar el nacimiento de la reina, sino también su tiempo de
fecundación y el consabido control por parte del apicultor con respecto
al comienzo de la postura, para proveerle en ese momento de abejas
nodrizas para alimentar a las larvas.
Si el apicultor desea adquirir
reinas importadas, y a fin de no improvisar, es conveniente que la compra
la realice en comercios responsables y reconocidos por su trayectoria y
honestidad, los cuales al momento de la entrega de las reinas, las mismas
vayan acompañadas con certificado de origen y sanidad, demostrando
legitimidad en la calidad ofrecida.
Al mismo tiempo, es conveniente tener en cuenta en el momento de realizar
su compra, tanto de materiales como de abejas, el grado de atención y
responsabilidad que le dispense la parte vendedora, ya sea en el momento
de las entregas como posterior a las mismas. Esto quiere decir que ante
cualquier contratiempo que pueda surgir con sus abejas, tenga a quien
recurrir y que su inquietud sea atendida satisfactoriamente.
Amigo apicultor: Es importante tener
presente que la apicultura no es solamente miel y cera: hay otros rubros
que estan esperando ser explotados; es conveniente tenerlos en cuenta. En
la medida que diversifique esta actividad, tendrá más posibilidades que
la misma sea redituable. No deseche esta posibilidad, ya que para ello,
cuenta permanentemente con la meteria prima, que son las abejas.
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