Propósitos del apicultor
y cambio de reinas

por *José Antonio Pérez

  Dentro de las provisiones que contempla el apicultor para realizar en la próxima temporada, figuran sus propósitos puntuales a realizar en sus colmenas.

Para realizar dichos análisis, lo primero que tiene en cuenta, es el tiempo que dispondrá durante la temporada y también contemplar, el mismo, su grado de capacidad. La pregunta clave para el apicultor es: Tengo las abejas, que quiero hacer con ellas?. Es sabido que de acuerdo al rubro que se desea explotar, es el manejo de las colmenas a realizar.

No es igual el manejo de colmenas para producir miel, que el manejo de colmenas para producir abejas. Hay apicultores que habitualmente destinan una temporada para producir miel y la temporada siguiente para producir abejas.
El término “ producir abejas” en si no significa que unicamente va a tener más abejas y nada de miel. Miel siempre va a haber, ya que las abejas acopian mucho más de lo que pueden consumir en vida. Pero el hecho de manejar colmenas para tener mayor población, ya sea para recuperar colmenas perdidas, nivelación de población en colmenas débiles, etc., lógicamente hace que la producción de miel sufra una considerable merma.

También hay apicultores que en la misma temporada, y de acuerdo a la cantidad de colmenas que poseen, manejan una cantidad determinada de las mismas para la producción de miel y el resto del colmenar lo utilizan para otro tipo de producción, como ser, más abejas para recuperar colmenas perdidas o utilizar el material excedente de la última temporada, núcleos, cría de reinas, elaboración de jalea real, polen, paquetes de abejas, etc. El hecho de determinar el rubro a explotar, hace que el apicultor también determine el material a necesitar, para lo cual hace una evaluación a nivel económico sobre sus necesidades.

Una vez realizado este tipo de análisis, el apicultor, si es previsor, comienza a realizar la compra de los materiales que va a necesitar para la próxima temporada, a fin de evitar los apuros de último momento, que es cuando las abejas comienzan a pedir espacio en forma casi ininterrumpida.

Cambio de reinas
Al mismo tiempo, es momento de evaluar el tema “Reinas”; tanto para hacer cría, renovación o creación de nuevas colmenas.
Por tal motivo es conveniente tener en cuenta lo siguiente: si se desea hacer cría de reinas, lo ideal es utilizar para las transferencias, larvas que hayan sido originadas por una reina que no sea del mismo colmenar con el fin de cambiar la cepa.
Esto quiere decir que, dentro de las posibilidades, se tratará de adquirir reinas importadas para evitar problemas de consanguinidad que, como es sabido, puede ocurrir cuando se hace cría de reinas con larvas de madres del mismo colmenar, provocando fecundaciones entre individuos de la misma colmena.

Cabe destacar que si, en principio, el valor de una reina importada es superior al valor de una reina nacional, no deja de ser cierto que, en la medida que transcurra el tiempo y la utilización que le de el apicultor a la postura de esa reina, uno cae en la cuenta que la diferencia en el valor de compra está justificada.
En algunos casos ocurre que, por falta de tiempo y lo alejado del colmenar, el apicultor no puede realizar la cría de reinas, y teniendo previsto hacer nuevas colonias, reemplazos de reinas y núcleos, el mismo cuenta con dos alternativas para realizar esas tareas: la primera es hacer los reemplazos, núcleos y divisiones “ciegos”, es decir sin reina y con panales con cría abierta de todas las edades, para que las obreras que se encuentren en estado de orfandad, pueden hacer celdas reales para conseguir una nueva madre. Con este sistema puede ocurrir lo dicho en “cría de reinas”; se pueden generar problemas de consanguinidad.

La otra alternativa es adquirir reinas nacionales, hijas de las importadas, que por el hecho que ya se encuentran fecundadas al momento de su compra, no existen riesgos de consanguinidad. Al margen de esta situación, está la ventaja que la colmena al recibir este tipo de reina, ya fecundada, se desarrollará más rápido; en cambio haciendo divisiones o núcleos “ciegos”, las colmenas tendrán un lógico atraso en su desarrollo, ya que no sólo se debe esperar el nacimiento de la reina, sino también su tiempo de fecundación y el consabido control por parte del apicultor con respecto al comienzo de la postura, para proveerle en ese momento de abejas nodrizas para alimentar a las larvas.

Si el apicultor desea adquirir reinas importadas, y a fin de no improvisar, es conveniente que la compra la realice en comercios responsables y reconocidos por su trayectoria y honestidad, los cuales al momento de la entrega de las reinas, las mismas vayan acompañadas con certificado de origen y sanidad, demostrando legitimidad en la calidad ofrecida.
Al mismo tiempo, es conveniente tener en cuenta en el momento de realizar su compra, tanto de materiales como de abejas, el grado de atención y responsabilidad que le dispense la parte vendedora, ya sea en el momento de las entregas como posterior a las mismas. Esto quiere decir que ante cualquier contratiempo que pueda surgir con sus abejas, tenga a quien recurrir y que su inquietud sea atendida satisfactoriamente.

Amigo apicultor: Es importante tener presente que la apicultura no es solamente miel y cera: hay otros rubros que estan esperando ser explotados; es conveniente tenerlos en cuenta. En la medida que diversifique esta actividad, tendrá más posibilidades que la misma sea redituable. No deseche esta posibilidad, ya que para ello, cuenta permanentemente con la meteria prima, que son las abejas.