Descripción y revisión de las alzas
El alza es una parte movible y apilable de la colmena cuyo principal objeto es aumentar su capacidad. Durante el periodo de reposo invernal las abejas se agrupan para de ese modo mantener mejor la temperatura que necesitan para vivir, con lo que el cuerpo de cámara es suficiente para alojarlas, una colonia que en plena actividad ocupa un volumen equivalente a dos cámaras industriales, en pleno invierno apenas ocupa media, otra utilidad de las alzas es que permiten retirar lo que es el "almacén" de miel cuando tenemos necesidad de dar tratamientos preventivos o curativos, en ambos casos es necesario retirar aquellos cuerpos. Cuando poco a poco al llegar la primavera las abejas se separan, ayudadas por el aumento de la temperatura exterior, haciendo mucho menos compacto el grupo y a la vez la madre inicia la puesta necesitando pronto de toda la cámara para darle cabida, las alzas son los instrumentos que tiene el apicultor para dar espacio suficiente a sus colonias.
En nuestra práctica diaria cuando vemos que los últimos cuadros son ocupados por las abejas y algunos de ellos tienen cera blanca que sirve para prolongarlos, quiere decir que debemos añadir alzas nuevas. No existe ningún problema práctico en adelantarse en colocarlas, ni tampoco lo habría si por nuestro método de trabajo decidimos dejar las alzas colocadas durante el invierno, una colonia potente y bien organizada sabe perfectamente defenderse del posible frío que pudiéramos pensar tendrán las abejas, en casos ese cuerpo superior facilita la evacuación del aire húmedo cosa de la mayor importancia y sobre lo que volveré en más ocasiones.
Un retraso en la colocación si puede ocasionar graves trastornos a la armónica expansión de la cría, siendo causa de bloqueos en la puesta, lo que no toleran las razas prolíficas, y el apicultor tiene que procurar que sus abejas lo sean, esto causa una necesidad y una ansiedad que las abejas solo satisfacen enjambrando. Esta situación puede repetirse incluso cuando nuestra colonia tenga ya un alza puesta, está bien claro que las abejas necesitan de grandes volúmenes si queremos obtener grandes producciones. Debemos adelantarnos a estas situaciones añadiendo cuantos cuerpos sean necesarios para facilitar el trabajo a las abejas.
El alza de las colmenas perfección tipo es de igual medida que su cámara, también es posible encontrar alzas de media altura aunque no es corriente, la reina utiliza los dos cuerpos para nido y se equipan con diez marcos, las otras alzas que se colocarán encima pueden llevar nueve e incluso ocho marcos, que serán más gruesos y se desoperculan mejor. Aunque por principio debemos respetar la forma del nido dada por las abejas, este modelo de colmena nos permitiría intercambiar cuadros con cría entre ambos, pero esto no debe considerarse una ventaja irrenunciable, en muy pocas ocasiones es necesario hacer ese manejo, aunque solo sea por el gran trabajo que requiere.
El alza de las industriales es tipo de mitad altura que su cámara, y suele haber dos o más, para dar cabida a las muy potentes colonias que se generan en su interior, si la cámara está correctamente formada evitando los bloqueos, en muy raras ocasiones la reina sube a poner, algunas reinas muy prolíficas suelen utilizar dos o tres cuadros centrales del alza para poner, casi siempre es cría de machos, como las alzas se consideran solo para miel se les equipa con solo nueve u ocho cuadros, para que sean gruesos y fáciles de desopercular. Las colmenas industriales deben disponer de dos o tres medias alzas o su equivalente, que bien puede ser una cámara perfección que hará las funciones de alza y otras alza más industrial, todo ello como mínimo, si la potencia de la flora lo exige es posible superponer dos cámaras industriales y encima uno o dos cuerpos perfección, es un grave error limitar el volumen de las colmenas, basándonos en los volúmenes tradicionales que estamos acostumbrados a ver en nuestra localidad.
Cuando hacemos una revisión de las alzas perfección a principios de las grandes floraciones encontramos una disposición similar a lo visto en la cámara por ocupar el nido ambos cuerpos, pero al final de la recolección en pleno auge de las floraciones principales podemos observar como se produce el bloqueo de puesta que llevan a cabo las abejas llenando las celdillas con néctar apenas han nacido sus hermanas, poco a poco se va haciendo mayor el número de las ocupadas disminuyendo los nacimientos, simultáneamente la colonia se va haciendo predominantemente adulta y el número de las pecoreadoras aumenta, lo que se traduce en una mayor cantidad de ganado dispuesto a la recolección, lo que termina por bloquear totalmente la puesta en el alza, continuando la reina su labor confinada en la cámara.
En una cámara industrial la situación es parecida, las colonias medianas la ocuparan para nido y ocasionalmente parte del alza, las muy potentes ocuparán para nido los dos cuerpos inferiores sobretodo si son grandes, dándose la reina el placer de disponer su cría en los mejores panales, nada malo hay en ello, todo lo contrario de la satisfacción de la reina depende en gran medida la prosperidad de la colonia, los cuerpos superiores serán ocupados por miel directamente y en los centrales se producirá un bloqueo similar al que se produce en los cuerpos perfección.
Al llegar el final de temporada las alzas son retiradas para proceder a la extracción, mientras dura y en cualquier caso no antes de quince días, tiempo en que las colmenas tienen solo sus cámaras aprovechamos para dar el tratamiento antivarroas. Usamos las tiras de fluvalinato o la mecha de supona y las colocamos el mismo día luego de retirada la miel, al atardecer. Al finalizar el plazo y tras retirar las tablillas o las mechas esperamos unos días más, colocamos las alzas para su limpieza, cuando ya están limpias podemos optar por retirarlas de nuevo y almacenarlas en un lugar apropiado o podemos dejarlas simplemente encima de las cámaras, teniendo la seguridad de que en condiciones normales no constituye problema alguno para las abejas y si un beneficio adicional que las permitirá pasar el invierno en el lugar de las cámaras o alzas de su preferencia. Si es imprescindible un tratamiento de primavera de alguna enfermedad sería mejor retirarlas ahora, más adelante las encontraremos parcialmente llenadas de néctar que podría perderse en el momento en que lo retiráremos de las colonias.
Debemos resaltar la ventaja del sistema movilista de colmenas sobre cualquier otro sistema fijista, aunque solo fuera por el ahorro de tiempo y de energía que supone a la colonia disponer de los panales para alojar el néctar que transformarán en miel, sin necesidad de construirlos cada añada, o la ventaja que supone poder retirarlos ante la necesidad de dar algún tratamiento evitando contaminar la miel y reponerlos cuando los residuos han desaparecido nos hace poder afirmar la supremacía de este sistema sobre cualquier otro.
Fechas de colocación de las alzas
Partiendo de la base de tener retirados en el almacén los cuerpos superiores de nuestras colmenas, se nos presentan dos alternativas según el sistema que estemos empleando de colmena.
Las alzas del sistema industrial están pensadas solo para servir de lugar de acopio de la miel y son colocadas a las colonias cuando se aproximan las fechas de las floraciones más importantes de nuestro lugar de asentamiento. En ese momento las cámaras correspondientes están totalmente llenas de abejas y este espacio que les proporcionamos es usado para llenar los cuadros con néctar que posteriormente será miel. En las condiciones normales el cuerpo inferior es suficiente para cobijar toda la cría de cada ciclo, a condición de estar debidamente configurada, buenos panales y sitio suficiente. Como queda reseñado en buenos campos debemos disponer de varias alzas que añadiremos sucesivamente.
Las colonias alojadas en perfección necesitan muy pronto disponer de los dos cuerpos inferiores, para preparar cría suficiente que dará lugar a las futuras abejas que acarrearán la cosecha. Como se puede suponer estos dos cuerpos son insuficientes para la potencia normal de nuestras colonias y al llegar las grandes floraciones debemos añadir varios cuerpos más, dando a la colmena volumen suficiente, no dudando en utilizar para ello las combinaciones de cuerpos que más nos interese, mezclando sistemas cuando sea conveniente.
Si nuestras alzas han permanecido encima de las cámaras, con las ventajas que de ello se derivan, nuestra intervención se limita a un examen superficial, incluso exterior, y en algún caso a colocar o cambiar de lugar algún alza más útil en otra colonia que donde la tenemos en este momento colocada, es fácil comprender que no siempre las colonias potentes lo son todos los años, y es comprensible que tengamos que hacer estos cambios.