Las glándulas de las abejas

  Las glándulas de la reina y de las obreras cumplen importantes funciones para la vida de la colonia, porque de estas dependen aspectos tan fundamentales como la alimentación, la defensa, la producción de cera y el reconocimiento de los otros miembros de la colmena. De acuerdo con los roles que desempeñan unas y otras abejas, el desarrollo de sus glándulas es diferente. Las abejas poseen diversas y diferentes glándulas: Hipofaríngeas, Mandibulares, Odoríferas o de Nasanoff, Cereras, y de veneno.

Glándulas hipofaríngeas: Están ubicadas por encima de la faringe. Estas glándulas en particular se encuentran muy atrofiadas en la reina y ausente en los zánganos. Colaboran con las glándulas mandibulares en la producción de jalea real y contienen en las abejas viejas, las encimas utilizadas para convertir el néctar en miel.
Comienzan a desarrollarse en el tercer día de vida de la abeja y a medida que las abejas envejecen, decrece su producción.

Glándulas mandibulares: Están ubicadas en la cabeza. Tienen una secreción acidificada utilizada para trabajar la cera y el propóleos; y en las pecoreadoras contiene una feromona de alarma.
El ácido de las glándulas de la reina puede atraer zánganos desde tres metros y le permiten a las obreras de una colonia determinar por su ausencia o presencia la falta o no de reina.

Glándulas Odoríferas o de Nasanoff: Se encuentran ubicadas en la parte superior del abdomen e intervienen en la comunicación a través de una feromona que se utiliza para comunicar el descubrimiento de algo que se esta buscando (ej.: entrada/salida), para las abejas perdidas, para guiar a las pecoreadoras hacia una fuente de alimento, es decir coordinar los movimientos del enjambre. Para transmitirse el olor, las abejas exponen la glándula y mueven sus alas vigorosamente. Son funcionales durante toda la vida del insecto.
La reina no posee esta glándula.  http://www.apisocios.com.ar/pheromonanasonov.htm

Glándulas cereras: Se encuentran en la parte ventral del abdomen y comienzan su pico de máxima actividad al atrofiarse las mandíbulas. Producen cera que la colonia utiliza en la construcción de los panales y en el operculado de las celdas (de cría y miel).
Disminuyen su actividad hacia el vigésimo cuarto día de vida de la abeja.

Glándulas de veneno: alcalinas y ácidas: Producen veneno que sirve para la defensa y en el caso de la reina lo utiliza en la lucha con otras reinas. Las abejas inoculan el veneno al clavar el aguijón. Estas glándulas dejan de producir veneno hacia el décimo octavo día de vida.