|
Invernada:
Alimentación artificial
y alimentadores
por *José Antonio Pérez
Como
es sabido la mejor forma de alimentar a las abejas durante la época
invernal es proveyéndoles panales con miel en cantidad suficiente para
evitar mortandad por hambre durante ese periódo.
Pero
ya sea por haber tenido escasa cosecha o bien haber cosechado en forma
exagerada, y por tal motivo, no disponer de suficiente reserva de miel
en panales, el apicultor se ve precisado a recurrir a alimentar en forma
artificial sus colmenas, para compensar dicha falencia.
Otras de las causas por la cual se debe alimentar artificialmente a las
colmenas, para compensar dicha falencia.
Otras de las causas por la cual se debe alimentar artificialmente a las
colmenas,es cuando las abejas consumen más de lo previsto y en forma
prematura, cuando se dan inviernos de poco frío.
Cabe destacar que el suministro del alimento artificial, denominado
jarabe, es conveniente comenzar a proveerlo durante la revisación otoñal,
así las abejas pueden darle el punto justo de conservación y el
apicultor se evita esta tarea cuando está avanzado el invierno.
El jarabe para invernar debe ser denso – 2 partes de azucar en 1 parte
de agua -; con estas proporciones se le evita a las abejas gastos energéticos
para su concentración. La preparación se realiza con agua caliente
para facilitar la disolución, teniendo la precaución de no quemar el
azucar, pues si esto ocurre las abejas pueden no aceptar el jarabe.
El tipo de alimentador a utilizar por el apicultor, es aquel que le
resulte más
práctico y conveniente, esto es debido a una cuestión de tiempo para
su atención
y distancia a recorrer para atender a las colmenas, por tales motivos el
apicultor
esta obligado a adecuar el sistema de alimentación.
Los alimentadores más utilizados son: Boardman para frasco o botella,
el cual va colocado en forma externa en la piquera. Alexander: Se coloca
en la parte posterior de la cámara de cría. Doolitle: Va en el
interior de la misma a modo de cuadro, puede ser de madera, chapadur o
plástico. De techo: Hecho en madera y chapadur, va sobre la cámara de
cría a modo de entretapa. Bolsa plástica porta cuadros: Tiene
capacidad para contener de 2 a 3 panales obrados vacíos, cargándolos
con jarabe.
Al proveer jarabe a las colmenas, el apicultor sabe que debe extremar el
cuidado en su aplicación, pues si derrama jarabe fuera de las colmenas
puede provocar pillaje.
Amigo
apicultor: Tomando debida nota sobre las necesidades de alimentación en
sus colmenas para la invernada, evitará en gran medida mortandad por
hambre.n o se descuide.
|
|
Invernada:
Humedad y piqueras
por *José Antonio Pérez
El
apicultor sabe que hay tres puntos importantes a tener en cuenta cuando
prepara las colmenas para la invernada. Estos puntos son: alimentación,
sanidad y abrigo.
Sobre este ultimo concepto –abrigo-, no sólo se limita a
reducción de espacio interior y de piquera, sino también a la adecuación
de la piquera para que cumpla una doble función: de protección del frío
y generadora, por su posición, de corriente de aire, a fin de evitar la
humedad dentro de la colmena durante el invierno y sus consecuencias
perjudiciales para la población, como son el moho, los hongos y las
bacterias.
A tal punto es perjudicial la humedad que puede provocar disentería en
las abejas. Es una forma de diarrea que produce un trastorno fisiológico
debido a la retención demasiado prolongada de las materias fecales
durante el invierno provocada por un exceso de humedad o una protección
invernal inadecuada o ambas deficiencias a la vez.
Es sabido que la humedad dentro de la colmena, tanto se genera por la
humedad ambiente exterior –por ejemplo lluvias-, como la interior: ésta
provocada por las abejas cuando metabolizan el alimento –equivale a 1
litro de agua por Kg. De miel consumida- y si esta humedad no es
eliminada, se condensará dentro de la colmena, ya que las abejas no
ventilan, pues se encuentran arracimadas haciendo el bolo invernal.
El apicultor adecua la piquera de acuerdo a su saber y entender. Hay
quienes colocan una piquera que tiene aberturas unicamente en ambos
extremos –2 cms. De aberturaen cada costado-, a fin de provocar una
rotación de la corriente de aire dentro de la cámara de cría y de
esta forma mantener aireado todo el interior de la colmena sin
perjudicar el bolo invernal, el cual queda alojado contra la parte
frontal interna de la misma.
Otro sistema de ventilación que es empleado regularmente por el
apicultor, es colocando la piquera en la cámara de cría con una sola
abertura central de 2 a 2 1-2 cms, y en la cámara de alimentación, la
cual va obre la cámara de cría, realiza en la parte frontal de la
misma, a la altura de la moldura de agarre, una perforación de 2 cms.
De diámetro; de esta forma se produce un tiraje de ventilación
continuada con la abertura de la piquera inferior.
También como otro ejemplo de ventilación, el apicultor coloca pequeñas
cuñas de madera entre la entretapa y la cámara de alimentación,
provocando un tiraje de ventilación similar al ejemplo anterior. Cabe
destacar que todos estos sistemas, en definitiva, son regulados por las
abejas, ya que si ellas consideran que no son necesarios, procederan a
reducir o cerrar las aberturas con propóleos.
Por ultimo y a fin de no provocar humedad en forma accidental en las
colmenas, el apicultor coloca cuñas en la parte de atrás de los pisos,
provocando una leve inclinación de las colmenas hacia delante, para
evitar que, cuando llueve el agua penetre en la colmena, quedando la
misma sobre el piso, generando humedad.
Amigo
apicultor: sea previsor. De acuerdo a como inverne sus colmenas, evitará
en gran medida enfermedades y mortandad de abejas en el invierno.
|
|
Invernada:
Materiales a desinfectar
por *José Antonio Pérez
Una
vez terminado el acondicionamiento de las colmenas para la invernada, el
apicultor realiza la tarea específica de adecuar el material que ha
quedado fuera de las colmenas, ya sean alzas con cuadros con cera obrada
que han sido utilizados en la cosecha, como también todo aquel material
que se ha ido retirando del colmenar durante la temporada, por distintos
casos.
En esta oportunidad me referiré a éste ultimo punto, ya que el
mismo es de tanta importancia como el primero. El apicultor cuando comienza a seleccionar
estoas materiales, agruparáa elementos a reacondicionar para poder ser
utilizados en la próxima temporada –alzas, cuadros, entretapas,
rejillas excluidoras, techos y pisos-, como también descartará todo
aquel material que ya ha cumplido su ciclo y sólo resta rescatar
algunas partes del mismo para volver a utilizarlos; el resto se
destruye.
Pero en esta tarea hay un punto que es muy importante tener en cuenta:
de todo el material que se trajo del colmenar para su conservación y
reacondicionamiento, casi siempre existe material que oportunamente
estuvo ocupado por las abejas y por enfermedades o causas no resueltas o
no comprendidas en su momento por el apicultor, estas colmenas han
quedado vacías. Y este es el tema más importante a considerar: la
sanidad en el material traído a depósito en estas condiciones.
Es coveniente que el apicultor separe este material del resto, y proceda
a un examen exhaustivo del mismo; y una vez realizado, desinfectar el
mismo, tanto sean pisos, alzas, cuadros y entretapas, a fin de eliminar
posibles vestigios de bacterias y esporos infecciosos que aun se
encuentren en dicho material.
A modo de referencia, hay un producto que actua muy bien como agente
desinfectante para todo el material de colmenas, es el yodo, tanto por
su eficacia como por su baja toxicidad., siendo, aparte, un elemento que
no ataca el metal, por lo cual también sirve para desinfectar la
palanca o herramienta universal cuando se utilizan en colmenas enfermas.
Desde ya, que aquel material que el apicultor al revisarlo, considera
que puede estar muy contaminado, directamente lo destruye, a fin de no
correr riesgos innecesarios. Cabe destacar que en el caso del material
que haya que hacerle este tipo de tratamiento desinfectante, es
conveniente hacerle una marca bien visible tanto a las alzas como a los
cuadros, para evitar utilizarlos, por precaución, como componentes de cámaras
de cría y usarlos unicamente como melarios para acopio de miel en la
temporada.
Al margen de este tema tan específico, es importante no descuidar la
alimentación y la sanidad en las colmenas preparadas para la invernada,
ya que el desequilibrio climático que hay actualmente está
perjudicando notoriamente a las colmenas, pues hay consumo prematuro de
reservas y pillaje.
Amigo
apicultor: no descuide sus colmenas en el invierno; esté atento a
cualquier contingencia climática, pues puede provocar desequilibrios
dentro de las colmenas. Sea precavido.
Invernada:
Visitas al colmenar en invierno
por *José Antonio Pérez
Una
vez finalizadas las tareas referidas a la preparación de las
colmenas para la invernada, el siguiente paso a dar por el
apicultor, es realizar periódicamente, visitas al colmenar con el
fin de controlar que todo se encuentre en orden.
Habitualmente dichas visitas son espaciadas, y generalmente
se realizan posteriores a tormentas con viento y abundantes
lluvias, con la intención de verificar que las colmenas no hayan
sufrido inconvenientes, principalmente voladuras de techos, o lo
que es peor, que estén caídas, y salvo raras excepciones, no es
necesario revisarlas, abriéndolas. Todo esto es lo habitual.
Pero en algunas ocaciones ocurre que, las temperaturas de otoño
no han sido tan rígidas, y por ello, aunque no haya floraciones,
las abejas no solo no han hecho el bolo invernal, sino que salen
de las colmenas para realizar vuelos de higiene y en lo posible
recolectar; pero como no hay aporte, las abejas regresan a las
colmenas sin aporte y con hambre, por lo cual consumen
prematuramente las reservas de miel que el apicultor les dejó a
las colmenas para toda la invernada.
Esto significa que en más de un caso, a la brevedad habrá
escasez de alimento. Y es aquí donde el apicultor se plantea si
la cantidad de miel que dejo en las colmenas, resultará eficiente
para todo el invierno.
Por lo dicho, la recomendación es no descuidarse, siendo
conveniente visitar a la mayor brevedad posible el colmenar, a fin
de realizar la correspondiente revisación. Lógicamente, esta
visita se debe realizar cuando la temperatura
ambiente permita abrir las colmenas.
La mejor referencia para abrirlas, es apreciando un buen
movimiento de abejas en la plancha de vuelo, lo cual indica que el
bolo invernal se encuentra expandido. Una manera organizada al
abrir las colmenas, es revisar primero las más grandes, que se
supone no tienen problemas, pero la revisación en sí radica en
observar no solo cuanta miel tienen sino también, llegado el
caso, cuanta miel se le puede sacar, sin perjudicarlas, para
equilibrar la alimentación en aquellas colmenas que así lo
requieran, las cuales se revisan en ultimo término.
Si se da la circunstancia que no se pueden sacar los panales con
miel de una colmena para dárselos a otra, el apicultor tendrá
que recurrir a proveer a las colmenas carenciadas, de alimento
artificial por medio de alimentadores, marcando las colmenas para
tener una más rápida identificación. No está de más que al
proveer de alimento artificial a las colmenas, el apicultor
incorporé al jarabe, tanto sustitutos de polen como antibióticos,
siempre y cuando estos elementos no fueron provistos a las
colmenas en el momento que correspondía.
Amigo
apicultor. Evite mortandad en sus colmenas, no descuide sus
abejas. Controle el alimento, la sanidad y el abrigo. |
|