Polilla de la cera

Las colonias débiles pueden ser devastadas por la polilla y en algunos casos las abejas abandonan la colmena por el olor que emana de las polillas...

CARACTERISTICAS:

Se trata del peor enemigo de las colmenas. Hay dos clases de polillas, con tamaño y costumbres distintas. Se trata de:
· La polilla mayor de la cera o falsa tiña (Galleria mellonella).
· La polilla menor de la cera o tiña de la cera (Achroia grisella).
Las colonias débiles pueden ser devastadas por la polilla y en algunos casos las abejas abandonan la colmena por el olor que emana de las polillas.
Tal como sus nombres lo indican, hay una apresiable diferencia de tamaño entre uno y otro tipo de polilla (18 y 25 mm). Además, la menor, presenta un color plateado marrón uniforme en ambos pares de alas y la cabeza de color amarillo, mientras que la polilla mayor es de color marrón, gris o púrpura y su cabeza es gris o marrón claro.


EL CILCO DE VIDA:

El ciclo biológico de la polilla es de aproximadamente 50 a 60 días, siendo la temperatura óptima para el desarrollo larval entre 30° y 35°C; la actividad larval disminuye entre los 4° y 7°C. Desde el mes de noviembre, las hembras desovan entre 400 y 1800 huevos, en un periodo de hasta 15 días; la polilla mayor los deposita en grupos pequeños (5 a 30), mientras que la menor los agrupa en gran cantidad (250 a 460).
Las polillas atacan los cuadros de cera donde los encuentren, ya sea en la colmena - tanto en la cámara de cría como la melaria- o en el galpón, manifestando una considerable preferencia por los panales oscuros
Del huevo colocado en cualquier hendija o grieta, surge una larva que fácilmente escapa de las abejas y se introduce en celdas vacías, comenzando la construcción de galerías de forma tubular que revisten de cera y excrementos. A medida que van creciendo de tamaño, alargan y ensanchan los túneles en distintas direcciones, alimentándose de cera.
Al llegar a su máximo desarrollo, abandonan la cera y se dirigen hacia los laterales y cabezales del panal o hacia la entretapa, donde construyen su capullo para transformarse en pupas.

CONTROL:

Un método natural para combatir la polilla es la construcción del polillero. Consiste en dejar las alzas con sus panales sin miel a la intemperie, cubiertos con un plástico o debajo de un tinglado, dispuestas de manera tal que conformen un túnel para que el viento circule por los cuerpos (cada hilera puede estar formada por diez alzas, por ejemplo), colocando en los extremos rejillas excluidoras para evitar la entrada de pájaros o ratones. Como desinfectantes suelen utilizarse diversos productos químicos: 
Sulfuro de Carbono: Es un líquido que gasifica a temperatura ambiente. Mata la polilla, pero no destruye los huevos. Además, sus vapores son inflamables, de modo que no hay que prender fuego en sus inmediaciones. Se construye una pila de 8 a 10 alzas sobre piso firme y en el alza superior se dispone un recipiente de vidrio o loza conteniendo una cucharada sopera de Sulfuro de Carbono por cada alza colocada, cubriendo la pila con una entretapa o techo. Un día es suficiente para matar las polillas, correspondiendo una aplicación más para acabar con los huevos (o varias si se trata de un invierno benigno).
Bromuro de Metilo: Si bien destruye todos los estadios de la polilla, su complejidad sólo lo vuelve recomendable en grandes apiarios.
Azufre: Sobre un brasero bien encendido, se colocan 10 a 15 g de azufre por alza o 65 a 130 g por metro cúbico de ambiente. El anhidro sulfuroso que se forma es inocuo para el hombre, pero corroe los metales. Constituye un tratamiento económico que mata las larvas y los adultos de la polilla.
Tetracloruro de Carbono: Tiene las características del anterior, pero su costo es elevado.
Acido acético glacial: Acaba con la polilla en todos sus estadios. Sus gases son nocivos para el hombre. Se utilizan 150 cc para 3 a 4 alzas. Se aconseja reunir todo el material en una habitación herméticamente cerrada y dejar actuar el producto por 48 horas, procediendo posteriormente a su ventilación. Se recomienda repetir el procedimiento. 

Editor del artículo:  Fabian Rodriguez.

Es sabido que de los enemigos que tienen las abejas, uno de los más importantes, es la polilla de la cera. El apicultor, teniendo presente los estragos que provoca dicho enemigo, toma los recaudos necesarios para combatirlo, tanto en las colmenas pobladas, como cuando almacena alzas con cuadros con cera estampada y obrada.

En el primero de los casos, colmenas pobladas, el apicultor sabe que constituyen un medio propicio para su propagación, los panales de colmenas huérfanas o debilitadas por alguna enfermedad; esto es, en su gran mayoría, panales vacíos, o sea que no están ocupados por las abejas, en sus distintas etapas de crianza. Una vez más, queda evidenciado lo inconveniente y negativo que resulta tener y mantener colmenas débiles; por el contrario, cuando las colmenas son vigorosas, pueden llegar a ser objeto, ocasionalmente, de invasiones leves y rara vez tendrán las polillas oportunidad de prosperar a un grado que no pueda ser repelido por las abejas, pues las mismas actúan como agentes protectores sobre los panales que se encuentran dentro de las colmenas.

Distinto es el caso, cuando se tienen que almacenar alzas con cuadros; tarea que se realiza habitualmente en la época de otoño a invierno. Para evitar el ataque de la polilla de la cera, el apicultor, apenas almacenados los cuadros, procede a fumigarlos convenientemente, y de acuerdo al producto utilizado, repite el tratamiento periódicamente. Si el producto utilizado elimina las larvas, pero no los huevos de las polillas, habrá que hacer una nueva aplicación a los 10 a 15 días siguientes, para destruir las larvas que hayan nacido en ese lapso. Al respecto, debe recordarse que el desarrollo de las larvas así como también el periodo de incubación de los huevos, depende mucho de la temperatura circundante.

Por tal motivo, después de tratados, los panales deben protegerse de cualquier infectación ulterior, por lo cual se recomienda revisar periódicamente los mismos, por si requieren un tratamiento más intensivo.

Es conveniente tener presente que, cualquiera sea el producto que se utilice para fumigar los panales, los mismos, como medida precautoria, deben ser ventilados convenientemente, días antes de su incorporación a las colmenas, con el fin de eliminar posibles residuos del producto aplicado.

Amigo apicultor: es importante tener presente estas precauciones, pues es una manera de proteger su inversión y sin mayores gastos de mantenimiento.

Amigo apicultor: es importante tener presente estas precauciones, pues es una manera de proteger su inversión y sin mayores gastos de mantenimiento.