ZONA DE PRODUCCION APICOLA DE ENTRE RIOS

La provincia de Entre Ríos, podemos dividirla en 4 zonas productoras identificadas de acuerdo a la flora melífera.

Zona I

 Predominancia de Monte Natural: comprende la Región denominada de Montiel (algarrobo (Prosopis nigra), ñandubay (Prosopis algarrobilla), aromo (Acacia caven), chilcas (Baccharis salicifolia), etc).

Es una zona de escaso desarrollo apícola, pero de rendimientos importantes, donde la apicultura está creciendo en forma sostenida. Abarca los departamentos: La Paz, Feliciano, Federal, Villaguay, y parte de Paraná.

Dentro de esta zona, a 20 kilometros de federal y a 80 de concordia se encuentra el chañar (ver zona en mapas), lugar donde se encuentra instalado uno de nuestros apiarios (ver fotos del apiario) donde predominan (algarrobo (Prosopis nigra), ñandubay (Prosopis algarrobilla), aromo (Acacia caven), chilcas (Baccharis salicifolia), pradera, pastura etc).

Zona 2

 Incluye la franja arenosa ribereña del río Uruguay en los departamentos: Federación, Concordia, Colón y Uruguay, donde predominan las plantaciones cítricas (Citrus) y forestales (eucalipto (Eucaliptus rostrata) y pinos (Pinus sp.).

Dentro de esta zona,  se encuentra concordia (ver zona en mapas)lugar donde recidimos, y tambien donde se encuentra instalado otro de nuestros apiarios, en la criolla (ver zona en mapas) (ver fotos del apiario) con plantaciones cítricas (Citrus) y forestales (eucalipto (Eucaliptus rostrata) y pinos (Pinus sp.).

Esta zona permite aprovechar dos mieladas netamente diferenciadas:

a.: una muy temprana para el ciclo apícola durante la floración de cítricos acompañada de una maleza muy melífera denominada flora morada. Se aprovecha esta etapa para adelantar el incremento de las poblaciones de abejas y multiplicar.

b.: La actividad se reinicia con la floración del eucalipto. Esta mielada es la determinante para la obtención de buenos rendimientos por colmena. Se prolonga hasta mediados de abril.

Esta zona es de gran concentración de productores y colmenas.

La misma recibe colmenas migratorias de provincias vecinas para aprovechar sus mieladas.

Zona 3

 Predominan praderas. Es agrícola-ganadera con especies melíferas como melilotus, lotus, trébol blanco y rojo, cardos, nabos, mostacilla y primavera. Es la zona de producción de mieles claras, lo que significa una mayor calidad comercial.
Comprende los departamentos de Nogoyá, Rosario del Tala y Gualeguaychú y parte de los departamentos Paraná, Diamante, Victoria y Gualeguay.

Zona 4

 Abarca la zona del Delta entrerrriano. La apicultura es incipiente y hay importante aporte de colmenas migratorias, incluso provenientes de provincias vecinas. Zona de floración temprana y variada ( cata (Syagrus yatay), eucalipto, ceibo (Erythrina crista galli), etc.

Comprende la zona sur de los departamentos de Diamante, Victoria, Gualeguay y el de Islas del Ibicuy.

 

Diagnóstico y principales características de la apicultura entrerriana

El rendimiento histórico de miel por colmena y por año es de 35 Kg en la provincia pero en los tres últimos años debido a variaciones climáticas, ha mermado hasta en un 50 % la producción.

La cantidad de productores se estima en 2.849 con 285.586 colmenas y una producción promedio de 27,54 kg./año, según Registro Oficial Apícola- Provincia de Entre Ríos- temporada 98/99.

Del total de apicultores de la provincia, casi la mitad tiene hasta 50 colmenas, 40 % posee entre 50 y 200 colmenas, el 9 % entre 200 y 500 colmenas y solamente el 1 % supera las 500 colmenas. La producción obtenida es de aproximadamente 10.000 toneladas de miel por año.

Las razas de abejas son: la abeja italiana (Apis mellífera ligústica), que se caracteriza por su mansedumbre y productividad; abejas mestizas o cruzas, también llamadas criollas, que es producto de la adaptación a la zona de la Abeja Alemana ( Apis mellífera mellífera) y por último nos encontramos con algunas abejas “agresivas y que constituyen un factor limitante en el manejo de apiarios en algunas zonas de la provincia.

Las entidades de productores apícolas de Entre Ríos son 20, muchas de las cuales son de reciente formación, y han tenido su origen muchas de ellas en los Grupos Giser y Cambio Rural.

Entre Ríos produce aproximadamente un 15 % de la producción nacional de miel y se encuentra ubicada en tercer lugar de producción, luego de Buenos Aires, Santa Fe.

Los entrerrianos consumen solo el 18 % de la miel que producen. El 82 % restante se vende a acopiadores zonales y cooperativas (en tambores de 300 kg.) También compran nuestra miel empresas exportadoras, que la venden principalmente a Brasil, Japón, Alemania, Italia, y España dónde son muy apreciadas por ser “claras”, tipo de miel que predomina en Entre Ríos.

En nuestra provincia existe desde 1.984 la Ley de Apicultura Nº 7.435 y su Decreto Reglamentario N º 2.005/ 85; donde por su Art.7mo se creó el Registro Oficial de Apicultores. Dicha inscripción es gratuita y obligatoria y brinda a los productores los siguientes beneficios: un Registro de Marca, que facilita la individualización del material, identificar la propiedad y evitar problemas de robo. Registra catastralmente las colmenas y sus apiarios para evitar daños por aplicación de plaguicidas y la superpoblación de zonas y regular la apicultura migratoria. Paralelamente, posibilita a los productores que participen en el Consejo de Asesoramiento y Promoción Apícola de Entre Ríos. , organismo creado por el gobierno provincial para esta actividad en particular y sirve de consulta al Gobierno Provincial

Este registro permite tener datos reales de producción, permitiendo de esta manera al Estado delinear políticas de promoción para dicha actividad.

Las inscripciones al Registro Oficial de Apicultores deben renovarse anualmente, durante los meses de junio, julio, y agosto; a efectos de tener debidamente actualizada y en vigencia la matrícula respectiva y su registro de marca. T

Los tipos de mieles que se obtienen en Entre Ríos, podemos afirmar que un 20% pertenecen a las mieles denominadas claras; hasta un 60 % de mieles intermedias y el 20 % restante pertenecen a mieles oscuras

Se pueden obtener mieles monofloras según la zona y época de floración, como es el caso de mieles de Melilotus, lotus, eucaliptus, citrus, flor morada, chilcas, etc.

 

Comercialización

GENERALIDADES: Con respecto a la demanda existen en nuestro país alrededor de 30 empresas exportadoras de diferente dimensión que compran miel a acopiadores o productores. La mayor parte se encuentran en la provincia de Buenos Aires y el resto en Santa Fe, La Pampa y Entre Ríos, comprendiendo todas estas provincias la región pampeana.

La exportación de miel a granel presenta un importante grado de concentración ya que una sola empresa comercializa el 60-70% del volumen total.

En cuanto al mercado interno, el sector procesador se encuentra muy atomizado debido a que la demanda de miel es limitada. Son acopiadores zonales y fraccionadores que abastecen directamente los puntos de venta y las industrias.

La miel de exportación proviene, principalmente, de la región pampeana. La del norte del país es más oscura y de sabor más fuerte. De ésta, un pequeño porcentaje se destina a la industria panificadora y a la elaboración de galletitas, siendo en la mayoría de las veces mieles oscuras y de inferior calidad.

La demanda de personal en apicultura, como ocupación secundaria, se incrementa en el período de cosecha (entre noviembre y marzo) y en el envasado que va desde marzo a junio.

La capacidad ociosa del sector industrial es elevada y se relaciona con la marcada estacionalidad de la producción.

También podemos observar escasa articulación entre la industria procesadora y los apicultores, siendo muy bajo el grado de asociación entre estos últimos. 

CONCLUSIONES

· Por todo lo expresado anteriormente, la actividad apícola en nuestra provincia puede convertirse en una herramienta para propender al desarrollo, como una importante alternativa de economía regional, pudiendo lograr que aquellos sectores de menores recursos puedan mejorar sus ingresos y de ésta manera la calidad de vida, la generación de nuevos puestos de trabajo y el incremento de las exportaciones. Asimismo sea una fuente de ingresos que permita el desarrollo de pequeñas empresas familiares, con la obtención de productos naturales de alto valor, de importante demanda externa y de escasa comercialización en el mercado interno.

· Es en la comercialización donde los productores se encuentran con el inconveniente de que su gran atomización les resta poder de negociación cuando se tienen que enfrentar con los demás eslabones de la cadena comercial.

Los grandes volúmenes son una traba casi insalvable para que los pequeños productores o fraccionadores puedan exportar.

· En la cadena agroalimentaria, el sentido que presenta el flujo de información, es un punto crucial a tener en cuenta para tomar decisiones estratégicas. La información está concentrada en los consumidores y se dirige desde los puntos de venta (lugar de concentración de consumidores) hacia la producción primaria. Cuanto más eficiente el flujo de información, mayor será la eficiencia de la cadena en su conjunto y mejor la articulación entre actores.

· En cuanto al financiamiento, los agricultores esperan muy poco de las entidades financieras, ya que como la gran mayoría de los productores son de subsistencia tendría que implementarse un tipo de crédito especialmente para ellos. Los mismos deberían ser créditos para promocionar la actividad, teniendo en cuenta el potencial productivo que tiene nuestra provincia.

· Al igual que a los productores agrícolas, a los apicultores sólo los puede salvar el rendimiento por colmena que obtengan.

· Los productores agropecuarios aparecen aislados, pero es posible que esto se relacione con el factor geográfico, ya que el “individualismo” es un estilo de vida casi inevitable y son reacios a asociarse; sin embargo comparten muchas cosas y tienen gran espíritu solidario.

La crisis actual del sector agropecuario, robustece la necesidad de “asociativismo”

Este auge del asociativismo no solamente está relacionado con la crisis que vive el productor, sino que se ve impulsado por programas como “Cambio Rural” y específicamente en nuestra provincia los Grupos Giser.

Las tendencias actuales de la conformación de grupos, no apuntan específicamente a la institución integral, como ocurría con la cooperativa de trabajo clásico. Sino que las expectativas se centran en aspectos puntuales de la producción, como es el caso de las asociaciones que se formaron para compartir el uso de maquinaria agrícola, la cría conjunta de terneros, pastaje común, etc. y en los últimos tiempos, la necesidad de poner todos los factores de producción en común, in perder su propiedad, aplicando algunas estrategias para conformar una unidad económica de mayor tamaño para salvar los problemas de escala.

Otro aspecto a tener en cuenta en estas formas asociativas, está relacionada con el recurso humano que no es tomado el hombre como factor productivo, sino que debe ser capacitado para enfrentar y resolver todos los problemas que significa estar al frente de una empresa agropecuaria. Es por ello que los miembros de los grupos intercambian experiencias y se nutren de una mayor cantidad de información, ya que antes significaba una limitación para el pequeño productor debido a que no disponía de suficiente tiempo para capacitarse.